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Ha llegado el frío, y con el los jerseys y los abrigos. Ahora hay que abrigarse, y aunque algunos hombres nos mostramos reticentes a usar esta prenda, hay bufandas para todos los gustos.

Las bufandas son esta temporada un accesorio de pura tendencia, que además de calentarnos, puede convertir un buen look en un conjunto muy atractivo. Hay mil clases de bufandas y muchas maneras de ponerlas, por lo que es un accesorio muy versátil además de necesario en estas fechas.

Podemos distinguir las bufandas por su tejido o por su estilo. Teniendo en cuenta el tejido podemos hablar de una bufanda desenfadada o una mucho más formal. Las bufandas más comunes son las de punto: son abrigadas y para looks informales. Esta temporada se llevan de colores neutros, como el negro o el camel, y en color mostaza, que es el color tendencia de este invierno.

A las clásicas bufandas les ha salido competencia: los cuellos. Son bufandas en las que se ha unido el principio con el final; son perfectas para llevar en un look urbano, y quedan genial si son de punto grande o trenzado. El cuello de la imagen, de Zara, es un claro ejemplo de ello.

En cambio, si lo que queremos es cubrirnos del frío en ocasiones en las que se nos exige etiqueta o una indumentaria más formal, es importante saber que las bufandas de punto no son las adecuadas. En estos casos hay que recurrir a bufandas más finas de tejidos como la seda o el cachemir.

La manera de anudarla también cuenta. Si nuestra vestimenta es casual, bastará con enrollarla en el cuello y acabar con un nudo. Si, por el contrario, estamos arreglados para un evento más formal, hay que cuidar la manera de colocarla. Aquí encontrarás una guía con las mejores formas de ponerse una bufanda.